Acerca de CITRA

Un poco de historia

CITRA o Conferencia Internacional de la Mesa Redonda de Archivos, es casi tan antigua como el Consejo Internacional de Archivos. Sus orígenes se  retrotraen a principios de los años 50, cuando cerca de cuarenta archiveros, representantes de otros tantos países, se reunian alrededor de una mesa redonda para debatir la estrategia a seguir frente a retos comunes en todos los países. Estas reuniones tuvieron lugar por todo el mundo gracias a las invitaciones venidas de los representantes nacionales de archivos. Posteriormente se sumaron como participantes de la CITRA los presidentes de las asociaciones profesionales de archiveros, y más tarde los presidentes de las diferentes secciones y comités del ICA.  Aunque no tiene un público tan amplio como el del Congreso Internacional, la CITRA siempre ha sido un foco de intensos debates científicos e intelectuales. Los temas elegidos suelen seguir el ciclo de tres años que tiene lugar entre Conresos del ICA, Congresos que se celebran cada cuatro años. Por citar algún ejemplo, el tema del ciclo 1997-1999 fue al acceso a la información, mientras que desde 2001 hasta 2003, en la CITRA se debatió la relación de los archiveros con la sociedad. Uno de los aspectos más destacados de este último ciclo fue la Conferencia de Ciudad del Cabo en 2003, dedicada al tema de los Archivos y los Derechos Humanos, cuyo discurso de apertura fue pronunciado por el arzobispo Desmond Tutu. Otro ejemplo es la Conferencia de 2006, que tuvo lugar en una tierra de diversidad cultural, lingüística y étnica, Curaçao, y que trató el tema de la memoria compartida. Hasta 2007, las actas de estas conferencias se han publicado en varios órganos, incluyendo las revistas del ICA (en particular, Janus y Comma).



¿Cómo funciona la CITRA?

La conferencia es preparada por un « Bureau », órgano presidido por el Vicepresidente del ICA para la CITRA y apoyado por uno de los secretarios generales adjuntos del ICA. Los miembros electos para participar en este órgano representan diferentes regiones y por tanto, diferentes culturas profesionales ; los tres países que actúan como anfitrión de la conferencia durante cada ciclo de tres años son también parte de este órgano. El «Bureau», conjuntamente con el Secretario General Adjunto para la Citra,  ayuda al país anfitrión a implementar el programa de la Conferencia y a la propia organización del evento.

Los participantes de la CITRA asiten a la Conferencia bajo invitación. Desde sus comienzos la Conferencia acoge a los delegados de las instituciones nacionales de archivos, incorporándose con posterioridad los presidentes de las asociaciones profesionades de archiveros y personal electo en el seno del ICA. Esta es la principal diferencia con el Congreso Internacional, ya que el Congreso está abierto a cualquier profesional, independientemente de que sea o no miembro del ICA.

Aunque la CITRA es una conferencia  profesional, es habitual que paralelamente a ella tengan lugar las principales reuniones relativas al gobierno interno del Consejo Internacional de Archivos, tales como la del Comité Ejecutivo o la Comisión de Programa, así como la reunión de la Asamblea General Anual, órgano supremo de decisión del Consejo.

La CITRA, con una duración cercana a la semana, es un importante acontecimiento anual  tanto para los cerca de los 300 archiveros venidos de todo el mundo como para los archiveros del país anfitrión, siendo al mismo tiempo una excelente oportunidad para promover los archivos a nivel nacional.