Hoy nos complace presentar la segunda entrevista del proyecto Beyond Theory de 2026. La entrevista fue concedida por el Dr. Elijah Madiba y realizada por Lerato Tshabalala.
Sobre la serie
Beyond Theory es un proyecto del Grupo de Expertos ICA/PAAG, lanzado en 2022, que tiene como objetivo proporcionar contenidos relacionados con la gestión fotográfica y audiovisual, discutiendo propuestas posibilistas mediante un enfoque pragmático.
El objetivo principal de esta iniciativa es entrevistar a profesionales relevantes y con amplia experiencia implicados en diferentes aspectos del flujo de trabajo audiovisual y fotográfico.
Para conocer los proyectos anteriores, haz clic en el enlace: Beyond Theory. La serie de entrevistas del ICA/PAAG
¿Puede describir brevemente su función en ILAM y cómo su formación como ingeniero de sonido influye en su práctica archivística?
En ILAM trabajo como ingeniero de sonido y archivero, centrándome en la digitalización, restauración y gestión técnica de grabaciones sonoras históricas, incluidas colecciones significativas como las grabaciones de campo de Hugh Tracey y proyectos posteriores de documentación de música africana. Mi labor también incluye el apoyo a la investigación, la docencia y la reutilización creativa del archivo.
Mi formación como ingeniero de sonido determina mi enfoque de la preservación a través de transferencias de audio cuidadosas, control del ruido y migración de formatos, garantizando que soportes frágiles como cintas de bobina abierta, vinilos y casetes se digitalicen conforme a las mejores prácticas internacionales. Al mismo tiempo, considero estas grabaciones como artefactos culturales y no solo como objetos técnicos, preservando su carácter sonoro mientras las hago accesibles para músicos contemporáneos, investigadores y comunidades.
Desde su perspectiva, ¿qué hace que las grabaciones sonoras – especialmente la música africana y las tradiciones orales – sean documentos de archivo singulares que requieren enfoques especializados?
Muchas de las colecciones de ILAM documentan prácticas musicales, historias orales, poesía laudatoria y actuaciones rituales que nunca estuvieron destinadas a la transmisión escrita. Proyectos como el African Music Survey de Hugh Tracey registraron lenguas, sistemas de afinación y estilos interpretativos que, en algunos casos, ya no existen en la práctica cotidiana.
Estas grabaciones encarnan relaciones sociales, memoria comunitaria y conocimiento incorporado. Su preservación exige no solo cuidado técnico, sino también metadatos contextuales muy específicos: quién interpretó, con qué propósito, en qué contexto cultural y cuál era la función social de la música. Sin este trabajo contextual, las grabaciones pierden gran parte de su significado y valor educativo.
¿Dónde considera que la teoría archivística resulta más útil en la gestión de archivos sonoros y dónde encuentra sus limitaciones en la práctica?
La teoría archivística ofrece marcos fundamentales para la organización, la planificación de la preservación a largo plazo y el control intelectual, que orientan nuestros flujos de digitalización y sistemas de catalogación en ILAM.
Sin embargo, la teoría a menudo resulta insuficiente cuando se trabaja con colecciones históricas heredadas, como grabaciones de campo tempranas, donde los procesos de consentimiento fueron informales o no documentados y la propiedad cultural es colectiva más que individual. En la práctica, adaptamos constantemente los modelos teóricos para alinearlos con la consulta comunitaria, las iniciativas de repatriación y los enfoques de patrimonio vivo que reconocen las grabaciones sonoras como materiales culturalmente activos.
¿Puede compartir un ejemplo en el que haya tenido que adaptar estándares archivísticos internacionales a las colecciones de ILAM o a realidades locales?
En el programa de digitalización de ILAM seguimos las normas de IASA y otros estándares internacionales de preservación sonora, pero los sistemas de metadatos requieren con frecuencia adaptaciones locales. Muchas grabaciones antiguas carecían de nombres de intérpretes, clasificaciones de género indígenas o identificadores comunitarios.
Mediante proyectos de repatriación y colaboración con investigadores, hemos enriquecido los metadatos incorporando lenguas locales, categorías musicales indígenas e historias orales de las comunidades vinculadas a las grabaciones. Esto ha implicado ampliar los campos estándar de catalogación para integrar sistemas de conocimiento africanos, en lugar de forzar el material dentro de taxonomías archivísticas occidentales.
¿Cómo ha transformado la digitalización la preservación y el acceso a los archivos sonoros en ILAM, y qué desafíos de sostenibilidad persisten?
La digitalización ha representado una gran transformación. Gran parte de los fondos analógicos de ILAM, incluidas cintas de bobina abierta procedentes del África meridional y central, se han preservado digitalmente, protegiéndolos del deterioro físico. Estas grabaciones ahora son accesibles para investigadores, músicos, escuelas y socios internacionales mediante plataformas digitales y proyectos curatoriales.
La digitalización también ha facilitado iniciativas de reutilización creativa en las que sonidos de archivo se integran en composiciones contemporáneas, documentales y proyectos escénicos. No obstante, persisten desafíos relacionados con el almacenamiento digital a largo plazo, la continuidad de la financiación, la infraestructura y la formación de nuevos archiveros sonoros en instituciones africanas.
¿Cómo aborda ILAM cuestiones éticas como la propiedad cultural, el consentimiento y el acceso al trabajar con comunidades de origen?
ILAM participa activamente en proyectos de repatriación y acceso comunitario que devuelven las grabaciones a las comunidades donde fueron recopiladas originalmente. Esto incluye la entrega de copias digitales, la organización de sesiones de escucha y la colaboración en iniciativas educativas y de revitalización cultural.
La toma de decisiones éticas se basa en el diálogo: algunos materiales se restringen por su carácter sagrado o ceremonial, mientras que otros se difunden ampliamente con fines educativos y de revitalización cultural. El objetivo es una custodia compartida más que un control institucional exclusivo, reconociendo a las comunidades como co-propietarias de su patrimonio sonoro.
¿Qué competencias considera esenciales hoy para archiveros que trabajan con colecciones sonoras y audiovisuales?
En ILAM, los archiveros sonoros eficaces combinan conocimientos técnicos en digitalización y restauración de audio con una sólida base en teoría archivística. Más allá de ello, la sensibilidad cultural, el compromiso ético y la capacidad de colaboración son fundamentales, especialmente al trabajar con patrimonio comunitario y grabaciones históricas de campo.
La curaduría digital, la gestión de plataformas y la interacción pública son cada vez más importantes, dado que los archivos sonoros se han convertido en recursos interactivos para la investigación, la educación y las industrias creativas.
Como profesor de etnomusicología, ¿cómo integra el pensamiento archivístico en su docencia y en la relación de los estudiantes con las colecciones sonoras?
Integro activamente las colecciones sonoras de ILAM en los cursos, animando a los estudiantes a investigar directamente a partir de grabaciones de archivo. Analizan estructuras musicales, contextos sociales y transformaciones históricas utilizando fuentes sonoras primarias.
También los involucro en proyectos reflexivos y creativos donde responden al material de archivo mediante interpretación, composición y narrativas digitales. Esto refleja el enfoque más amplio de ILAM de concebir el archivo como herramienta pedagógica y recurso cultural vivo.
¿Cómo influye su práctica musical en su comprensión del sonido archivístico, su reutilización y el patrimonio vivo?
Mi experiencia como músico influye en la manera en que interactúo con las colecciones de ILAM, especialmente en proyectos que utilizan grabaciones de archivo para inspirar géneros contemporáneos como el hip-hop, la poesía oral y la música africana experimental.
Las colaboraciones con poetas y artistas de hip-hop que emplean el archivo de ILAM han demostrado cómo los sonidos históricos pueden recontextualizarse para dialogar con realidades sociales actuales. Estos proyectos evidencian que los archivos no consisten en congelar la cultura en el tiempo, sino en posibilitar continuidad, diálogo e innovación.
¿Cuáles considera que son las prioridades clave para los archivos sonoros en Sudáfrica y en África durante la próxima década?
Entre las prioridades se encuentran la digitalización masiva de colecciones en riesgo, el desarrollo de sistemas sostenibles de preservación digital en instituciones africanas y la formación de una nueva generación de archiveros sonoros africanos.
Igualmente importantes son la repatriación ética, las alianzas comunitarias y los modelos de reutilización creativa que hagan los archivos socialmente relevantes. Desarrollar marcos archivísticos centrados en África, en lugar de depender exclusivamente de estándares europeos o norteamericanos, será fundamental para lograr un impacto duradero.
¿Qué lección de su trabajo en ILAM cree que la comunidad archivística internacional debería escuchar con mayor frecuencia?
Una lección central es que los archivos sonoros no son repositorios históricos pasivos. En ILAM, las grabaciones se convierten en agentes activos en la educación, la revitalización cultural y la creatividad contemporánea, desde iniciativas de repatriación comunitaria hasta colaboraciones con músicos y poetas actuales.
La preservación debe vincularse al uso, la ética y el compromiso cultural. La excelencia técnica por sí sola no es suficiente; los archivos prosperan cuando permanecen conectados con las personas y tradiciones que documentan.
El Dr. Elijah Madiba es ingeniero de sonido, responsable de digitalización y profesor de Etnomusicología en la Biblioteca Internacional de Música Africana (ILAM), Universidad de Rhodes. Está especializado en la preservación del patrimonio musical africano a través de prácticas archivísticas y ha desempeñado un papel clave en el proyecto de catalogación ILAM–SAMAP. Además, dirige conjuntos musicales y ejerce la docencia en la Universidad de Rhodes.